El Estado
colombiano suscribió
la Convención
Internacional
sobre
la Eliminación
de todas las
Formas de Discriminación Racial y luego la incorporó mediante
la Ley
22 de
1981; comparte las recomendaciones de
la Tercera Conferencia
Mundial contra el Racismo, realizada en Durban, Sudáfrica, en el 2001, en
las cuales se pide a los Estados implementar un programa de acción que
involucre aspectos básicos como salud, educación, vivienda y servicios
públicos, generación de empleo e ingresos.
La Conferencia Mundial contra el
Racismo,
la
Discriminación Racial
,
la Xenofobia
y las formas
Conexas de Intolerancia, en la declaración aprobada el 8 de
septiembre 2001 en Durban, Sudáfrica, reconoció que en América
Latina aún se padecen los efectos de la esclavización y que los estados
deben tomar medidas que faciliten la participación de los
afrodescendientes en todos los aspectos económicos, políticos,
sociales y culturales de la sociedad y en el adelanto y el desarrollo
económico de sus países
Colombia
permanece firmando convenciones internacionales, que no tiene luego la
voluntad política de ejecutar, hoy el Gobierno Nacional, ni siquiera
conoce las características que permitan establecer las condiciones de vida
en términos de los indicadores generalmente utilizados, tales como el
Índice de Condiciones de Vida (ICV), Índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI), o el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones
Unidas, (IDH).
La
Encuesta
de Hogares del DANE suministra, con algunas
restricciones, información que permite estimar a nivel departamental los
indicadores mencionados, pero no para desagregaciones menores o grupos
especiales de población.
La inmensa mayoría de la
población afrocolombiana se encuentra marginada, de los beneficios del
desarrollo, con un bajo nivel de vida, expresado en términos de pobreza,
inequidad, violencia, discriminación, debilidad de su capital humano y fragmentación del tejido social, siendo
su estado, uno de los más críticos en la totalidad de la población
colombiana.
Las estadísticas señalan
elevados porcentajes de analfabetismo, deserción e inequidad en el acceso
al servicio educativo. En materia de salud, el patrón epidemiológico de la
población afrocolombiana se caracteriza por una morbilidad y mortalidad de alta incidencia y prevalencia de enfermedades como la
enfermedad diarreica aguda –EDA-, la infección respiratoria aguda –IRA- y
la tuberculosis. Se calcula que la tasa de mortalidad infantil está entre
el 10% y el 50% superior al promedio nacional
Los territorios y
comunidades localizados en
la Cuenca
del Pacífico Biogeográfico, por su posición geoestratégica se
han convertido en escenarios de confrontación entre fuerzas en conflicto,
sufriendo de manera directa los rigores de la violencia, forzando
fenómenos migratorios, desplazamiento , emplazamiento y desarraigo que
amenazan su existencia como grupo étnico. Similar
situación se padece en otros asentamientos afrocolombianos del
país.
Un Territorio que se
ha titulado colectivamente a algunas comunidades pero a las que se les
niega la posibilidad de desarrollarlos porque no hay acceso a los recursos
financieros para este tipo de propiedad.
Conferencia Mundial contra
el Racismo,
la Discriminación
Racial
,
la Xenofobia
y las Formas
Conexas de Intolerancia, Declaración, aprobada el 8 de septiembre
de 2001, Durban, Sudáfrica, Cuestiones Generales,
numerales 32, 33, 34 y 4 del Programa de Acción, páginas 9, 10 y
23.
“En Colombia no hay una
información rigurosa sobre las condiciones de vida y las características
sociodemográficas, socioeconómicas y culturales de las minorías “étnicas”
o “raciales”, ni sobre su peso demográfico, o su dinámica migratoria”.
Informe de Desarrollo Humano para Colombia 2000, Departamento Nacional de
Planeación, Misión Social, Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo-PNUD, Alfa Omega Editor, Bogotá, mayo de 2001. página
171.
Según el documento DNP
“Evaluación de
la Descentralización
municipal en Colombia: balance de una década, Tomo II, Análisis y
resultados sectoriales”, página 94, la tasa de mortalidad infantil para el
quinquenio 1995-2000 es de 21 por mil, siendo la mortalidad neonatal de 15
por mil y la mortalidad de los primeros cinco años de vida de 25 por mil.
“La población negra
desplazada entre enero de 2000 y junio de 2001 provenía fundamentalmente
de los departamentos de Chocó, Sucre, Bolívar, Valle del Cauca, Antioquia
y Risaralda...” “Finalmente, en cuanto al porcentaje que representaban las
comunidades negras e indígenas en el total de la población desplazada, se
estima que el 18.16% de esa población era negra y el 5.42% indígena”.
Atención a
la
Población Desplazada
por
la Violencia
en Colombia. Red de
Solidaridad Social, Informe de Gestión, enero de 2000-junio de 2001.
Bogotá, octubre de 2001, Pág.
15-16. |